-“Mi lugar preferido del barrio es mi jardín” no dice Claudia Trenco, más conocida como la bibliotecaria del barrio, mientras charlamos entre malvones, jazmines, cerezos, lavandas, guindos, laureles y un sinfín de plantas que se ha encargado de sembrar en tres décadas vividas en Playa Serena.
UN LARGO RECORRIDO “Soy bibliotecaria desde hace más de 30 años y mamá de seis hijos. Vengo de Castelar y llevo 33 años viviendo en Serena. Estudié profesorado de danza, pero siempre desde niña fui bicho de biblioteca, mi mamá me hizo socia de la biblioteca de Morón cuando tenía 10 años. Más de grande vi que se podía hacer la carrera de Bibliotecología, eran tiempo difíciles económicamente y ya tenía hijos, pero le puse esfuerzo, y curse un año para auxiliar, en realidad en ese momento lo hice porque me gustaba, sin saber si algún día trabajaría de bibliotecaria. Luego ya nos vinimos a vivir a Mar del Plata, acá a Serena, y claro, lo primero que me hice fue hacerme socia de la biblioteca del barrio, donde trabajo actualmente”. EL BARRIO “Llegamos a Mar del Plata del 2 de enero del año 1989. Nos vivimos porque queríamos salir de Buenos Aires, y salió una oportunidad acá y aceptamos el desafío. Inicialmente alquilamos por la zona, y teníamos un pequeño ahorro con el que podíamos comprar un pequeño lote, lo hicimos donde vivimos ahora y poco a poco fuimos haciendo esta casa, nuestro primer techo fue con tirantes de siempre verde. Los marplatenses nos decían que Serena era muy lejos, que el colectivo, que tantas cosas, pero para mí el 221 era ir mirando el mar, era como estar en el paraíso. En esa época yo trabajaba en la biblioteca del centro asique tomaba siempre el 221, recuerdo que cuando subías saludabas a todo el mundo, literalmente, y te sentabas con quien tenías más afinidad o ganas de charlar ese día”. LA BIBLIOTECA “La biblioteca fue fundada en el año 1976 por un grupo de vecinas en un espacio de la Sociedad de Fomento, asique es parte de la misma. En los 80 la municipalidad incorpora a su plantel de bibliotecas a las bibliotecas de Asociaciones de Fomento, y en el 93 las incorpora a lo que llama Programa de Bibliotecas Protegidas, al que pertenece nuestra biblioteca. Con esto la Municipalidad se encarga de pagarle al personal, la organización bibliotecaria y la compra de libros, y las sociedades de fomento se encargan de la mantención de los edificios, pagar servicios, seguro, limpieza. Por eso cada arreglo que hacemos como ahora cambiar el techo lo hacemos desde la Asociación de Fomento con la colaboración de los vecinos. Por suerte hay muchos que usan y acompañan a nuestra querida biblioteca”. LA BIBLIOTECA DE SEMILLAS “La Biblioteca de semillas la descubrimos en un encuentro de bibliotecarios y con el acompañamiento del ProHuerta. Es un proyecto que se inicia en Necochea donde hay una biblioteca popular llamada Biblioteca de Semillas Ciudad Frutal, nos pareció que con la tradición huertera que hay en nuestra zona le sería muy útil a los vecinos. Asique nos pusimos en contacto con la gente de la biblioteca de Necochea para ver que hacía falta para concretarla. Es así que desde el 21 de septiembre del 2019 funciona en nuestra sede. De esta manera los vecinos de la zona sur pueden venir todos los días que la biblioteca está abierta a buscar semillas. Tenemos semillas del prohuerta y también de vecinos que donan de sus huertas. La base de lo que hacemos es difundir e informar, no solo repartir semillas, sino también acompañar con información, a la cual se puede acceder de forma gratuita a través del whatsapp, +54 9 223 670-9267, cuando entras a nuestro numero encontraras un catálogo de información para que accedas aunque no tengas internet”. LAS VUELTAS DE LA VIDA “Yo era socia de la biblioteca y un día vi un cartelito que buscaban bibliotecario, estaba sin trabajo y había estudiado para eso asique me presente y así entre, fue en agosto de 1990, y ahí fue que encontré mi lugar en el mundo, y dije, esto es lo que quiero hacer. Fue así que entre como auxiliar y seguí estudiando hasta recibirme. Recuerdo que en ese momento la biblioteca era una casilla, la mitad era biblioteca y la otra mitad era la casa de Lili, la encargada de las cabinas telefónicas que sostenía la sociedad de fomento para los vecinos. Fue ahí comenzó mi camino de bibliotecaria, luego en el año 93 pase a la Biblioteca del centro. Pero hoy estoy feliz de volver y pasar mis últimos años antes de jubilarme aquí, en la biblioteca de mi barrio!".

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